Ero, de una alta torre do miraba

Ero, de una alta torre do miraba
A su Leandro que en la mar venía,
Elósele la sangre que tenía,
Murióse quando vio que muerto estaba.

Con lágrimas el mar acrecentaba,
El aire con suspiros encendía;
Extremos eran tales los que hacía,
Palabras eran tales las que hablaba:

-O mal logrado esposo, o dulce amigo!
Esperanza, no partas que ya muero!
De un golpe dio la muerte dos heridas.

Recibime mi bien alla contigo,
A do morió Leandro muera Ero,
Parescanse las muertes a las vidas.