Á la margen del Tajo, en claro día

Á la margen del Tajo, en claro día,
Con rayado marfil peinando estaba
Natércia sus cabellos, y quitaba
Con sus ojos la luz ai Sol que ardía.

Soliso que, cual Clicie, la seguía,
Lejos de sí, mas cerca della estaba;
Al son de su zampoña celebrada
La causa de su ardor, y así decía:

Si tantas, como tu tienes cabellos,
Tuviera vidas yo, me las llevaras
Colgada cada cual dei uno dellos.

De no tenerlas tú me consolaras,
Si tantas veces mil, como son ellos,
En ellos la que tengo me enredaras.