Pues siempre sin cesar, mis ojos tristes

Pues siempre sin cesar, mis ojos tristes,
En lágrimas tratais la noche y día,
Mirad si es lágrima esta que os envia
Aquel sol por quien vos tantas vertistes.

Si vos me asegurais, pues ya la vistes,
Que és lágrima, será ventura mia;
Por empleadas bien desde hoy tendria
Las muchas que por ella sola distes.

Mas cualquier cosa mucho deseada,
Aunque viendo se esté, nunca es creida;
Y menos esta, nunca imaginada.

Pero della aseguro, si es fingida,
Que basta ser por lágrima enviada,
Para que sea por lágrima tenida.