De piedra, de metal, de cosa dura
De piedra, de metal, de cosa dura,
El alma, dura ninfa, os ha vestido,
Pues el cabello es oro endurecido,
Y mármol es la fronte en su blancura.
Los ojos, esmeralda verde y escura,
Granada las mejillas; no fingido,
El labio es un rubí no poseído;
Los blancos dientes son de perla pura.
La mano de marfil, y la garganta
De alabastro, por donde como yedra
Las venas van de azul muy rutilante.
Mas lo que más en toda vos me espanta,
Es ver que, porque todo fuese piedra;
Tenéis el corazón como diamante.
